Tutor 1

Figueroa Olarte, Luisa Fernanda

Resumen

El Síndrome de Down es una condición genética común en la población, en la cual se encuentran diferentes alteraciones sistémicas, fisiológicas y neurológicas. Entre estas las alteraciones visuales y oculares siempre están presentes con gran variabilidad dependiendo del grado de severidad y la etiología del síndrome, generalmente asociadas a un déficit neuronal sensorial en la corteza visual, es por esta razón que se busca establecer cuáles son las alteraciones visuales y oculares frecuentes en una pacientes con síndrome de Down que tienen retraso mental leve. Objetivo general: Identificar las alteraciones visuales y oculares que se presentan en pacientes pediátricos con Síndrome de Down y retardo mental leve del Colegio Madre Adela y Fundación Fe en Bogotá. Materiales y métodos: Estudio transversal. Se realizó examen optométrico completo, evaluando 24 pacientes de ambos géneros entre 7 y 12 años con retardo mental leve, se tuvo en cuenta el consentimiento de los acudientes de los niños para realizar el estudio. Resultados: La muestra estuvo compuesta por 24 niños y niñas de los cuales el 50% (12/24) eran hombres y 50% (12/24) mujeres. La edad osciló entre 7 y 12 años, con promedio de 9.2 años ± 0.9; mediana de 9 años (percentil 25: 7; percentil 75:12), de los cuales el 38% (9/24) tenían 7 años, el 8% (2/24) tenían 8 años, el 17% (4/24) tenían 9, el 8% (2/24) tenían 10 años, el 29% (7/24) tenían 12 años, no se presentaron niños con edad de 11 años. La agudeza visual de lejos del ojo derecho de los 24 niños y niñas evaluados osciló entre 0,2 y 1,3 en escala LogMar, con un promedio 0,7 ± 0,15, mediana de 0,6 (percentil 25:0,5; percentil 75:1), de los cuales el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,2, el 4% (1/24) presentaban un valor de 0,3, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,4, el 25 % (6/24) presentaban un valor de 0,5, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,6, el 4% (1/24) presentaban un valor de 0,7, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,8, el 13% (3/24) presentaban un valor de 1,0, , el 17% (4/24) presentaban un valor de 1,3, no se presentaron agudezas visuales de 0,9, 1,1, y 1,2. La agudeza visual de lejos del ojo izquierdo los 24 niños y niñas evaluados oscilo entre 0,3 y 1,3 en escala LogMar, con un promedio 0,6 ± 0,13, mediana de 0,6 (percentil 25:0,5; percentil 75:0,8), de los cuales el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,3, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,4, el 25% (6/24) presentaban un valor de 0,5, el 17 % (4/24) presentaban un valor de 0,6, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,7, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,8, el 4% (1/24) presentaban un valor de 1,0, el 4% (1/24) presentaban un valor de 1,2, , el 13% (3/24) presentaban un valor de 1,3, no se presentaron agudezas visuales de 0,9, y 1,1. En cuanto a la agudeza visual de cerca del ojo derecho de los 24 niños y niñas evaluados osciló entre 0,2, y 1,3 en escala LogMar con un promedio 0,6 ± 0,1,2, mediana de 0,6 (percentil 25:0,4; percentil 75:0,8), de los cuales el 4% (1/24) presentaban un valor de 0,2, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,3, el 17% (4/24) presentaban un valor de 0,4, el 17 % (4/24) presentaban un valor de 0,5, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,6, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,7, el 17% (4/24) presentaban un valor de 0,8, el 4% (1/24) presentaban un valor de 1,0, el 8% (2/24) presentaban un valor de 1,3, no se presentaron agudezas visuales de 0,9, 1,1, y 1,2. la agudeza visual de cerca del ojo izquierdo de los 24 niños y niñas evaluados osciló entre 0,2, y 1,3 en escala LogMar con un promedio 0,6 ± 0,4, mediana de 0,5 (percentil 25:0,4; percentil 75:0,7), de los cuales el 4% (1/24) presentaban un valor de 0,2, el 8% (2/24) presentaban un valor de 0,3, el 29% (4/24) presentaban un valor de 0,4, el 8 % (2/24) presentaban un valor de 0,5, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,6, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,7, el 13% (3/24) presentaban un valor de 0,8, el 4% (1/24) presentaban un valor de 1,0, el 8% (2/24) presentaban un valor de 1,3, no se presentaron agudezas visuales de 0,9, 1,1, y 1,2. En cuanto a los defectos refractivos de los 48 ojos evaluados, se presentó el 4% (2/48) con miopía, el 4% (2/48) con hipermetropía, el 91% (34/48) con astigmatismo, del cual 31% (15/48) con astigmatismo miópico y 60% (29/48) con astigmatismo hipermetrópico. La razón de prevalencias RP, considerando la expresividad genética del Síndrome como exposición para alteraciones de la visión binocular fue RP 0.67 IC 95% [0.3 3.2] p > 0.05., alteraciones del segmento anterior RP 1.333 IC 95% [1.01 4.2] p < 0.05 y alteraciones del segmento posterior RP 5 IC 95% [2.3 8.2] p < 0.05. Conclusiones: Entre más se observen signos oculares del Síndrome de Down, esto es, haya mayor expresividad genética, mayor será la severidad y la penetrancia. Esto es particularmente importante para el optómetra clínico, en el sentido que, de existir mayor presencia de signos oculares, probablemente el paciente presente mayor déficit cognitivo y mayor compromiso sistémico, ajustando el abordaje optométrico a estrategias acordes con las características del paciente y el criterio clínico más agudo para sugerir interconsultas con otros profesionales de la salud

Palabras clave

Síndrome de Down, Expresividad genética, Retardo mental, Alteraciones visuales, Alteraciones oculares, Trastornos del aprendizaje, Neurología pediátrica, Ojos - Enfermedades, Learning disabilities, Pediatric neurology, Eye - Diseases

Tipo de documento

Trabajo de grado - Pregrado

Fecha de elaboración

1-1-2017

Programa académico

Optometría

Facultad

Facultad de Ciencias de la Salud

Publisher

Universidad de La Salle. Facultad de Ciencias de la Salud. Optometría

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